En resumen: Monsees & Mayer – Semana Nacional de la Navegación Segura, en todo el país
Monsees & Mayer apoya la Semana Nacional de la Navegación Segura, que se celebra del 18 al 24 de mayo de 2024. Esta campaña anual promueve la seguridad en la navegación a través de la educación y la sensibilización. El bufete anima a todos los navegantes a llevar chalecos salvavidas, realizar revisiones de seguridad de la embarcación y mantenerse informados sobre las condiciones meteorológicas. Para obtener más información, visita la página web oficial de la Campaña de Navegación Segura.
Esta semana se celebrala SemanaNacionalde la Navegación Segura. A raíz del trágico accidente náutico ocurrido este fin de semana en el lago de los Ozarks, en Monsees & Mayer, P.C. consideramos importante promover la campaña de navegación segura. Si todo el mundo se tomara en serio estas recomendaciones, nuestras vías navegables serían mucho más seguras.
Campaña de navegación segura
Realiza un curso de seguridad náutica: todo el mundo debe superar un examen de conducir para poder conducir un vehículo a motor por nuestras carreteras y autopistas. Este examen se realiza como medida de seguridad para garantizar que todo el mundo conozca las normas de circulación. Los requisitos de los cursos de seguridad náutica varían según el estado.En Missouri, los conductores de embarcaciones nacidos después del 1 de enero de 1984 deben realizar un curso de seguridad náutica.En Kansas, los conductores de entre 12 y 20 años deben realizar un curso de seguridad náutica. Tanto si es obligatorio como si no, todo el mundo debería realizar un curso de seguridad náutica para aprender las normas y los procedimientos de seguridad. Podría salvarle la vida a usted y a sus pasajeros.
Conoce las normas de navegación: las embarcaciones tienen normas de navegación, al igual que los coches tienen normas de circulación. Saber por qué lado adelantar a una embarcación, tanto si se dirige hacia ti como si se aleja, es una norma fundamental que todo el mundo debe conocer. Mantén una velocidad segura en todo momento. Presta mucha atención a otras embarcaciones, a los bañistas, a las boyas y a otros elementos de navegación. Mantén siempre una distancia de seguridad entre ellos y tu embarcación.
Lleva un chaleco salvavidas: asegúrate de que todas las personas a bordo lleven un chaleco salvavidas homologado por la Guardia Costera de EE. UU. y que se ajuste correctamente. Un accidente puede ocurrir muy rápido y de forma repentina, por lo que debes estar siempre preparado. Aunque seas el conductor más prudente, puede producirse un accidente debido a la negligencia de otro conductor. Las personas que viajan en tu embarcación podrían quedar inconscientes y, posteriormente, caer al agua. Si no llevan chaleco salvavidas, les resultará imposible mantenerse a flote. Las estadísticas de la Guardia Costera de EE. UU. indican que dos tercios de las víctimas mortales de accidentes náuticos se ahogan, y que el 90 % de ellas no llevaba puesto un chaleco salvavidas.
Cuidado con los obstáculos: en el agua hay muchos obstáculos que hay que evitar, tanto fijos como en movimiento. Los muelles, los bancos de arena, las islas y los diques suelen ser fijos, mientras que las embarcaciones, los troncos flotantes y los residuos pueden estar en constante movimiento. Es recomendable, al salir al agua por primera vez, familiarizarse con todos los objetos fijos que hay en la zona por la que se va a navegar. Los muelles suelen estar situados a cierta distancia de la costa, dependiendo de la profundidad del agua que los rodea. Los bancos de arena pueden estar unidos a la costa o situados mar adentro, y pueden ser visibles o estar sumergidos. El tamaño y la visibilidad de un rompeolas dependerán de la zona que se haya diseñado para proteger. Los objetos fijos se pueden identificar fácilmente y tenerlos en cuenta. Sin embargo, hay que estar continuamente atento a las embarcaciones y a cualquier tipo de residuos flotantes. Las embarcaciones están en constante movimiento. Nunca des por sentado que no tienes que mirar a tu alrededor antes de cambiar de rumbo. Las olas que generan estas embarcaciones desprenden continuamente ramas y residuos. Estas mismas olas pueden arrastrar dichos residuos a cualquier punto de la vía navegable. Es imprescindible mantener una vigilancia constante ante cualquiera de estos obstáculos.
NO navegues bajo los efectos del alcohol o las drogas: la ley federal prohíbe el consumo de alcohol o drogas mientras se maneja una embarcación u otros vehículos náuticos de recreo. Navegar bajo los efectos del alcohol o las drogas entorpece la mente, reduce los tiempos de reacción, afecta a la capacidad de juicio y provoca dificultades para mantener el equilibrio. Incluso un pasajero ebrio supone un peligro, ya que es incapaz de valerse por sí mismo y se convierte en una distracción para el conductor.
Ten en cuenta la seguridad de los pasajeros: no superes el número de pasajeros permitido en tu embarcación. Asegúrate de que todos los pasajeros estén sentados mientras la embarcación esté en movimiento. Apaga el motor de la embarcación mientras los pasajeros suben o bajan para realizar actividades acuáticas como el tubing, el esquí acuático, el wakeboard o la natación. Familiarízate con los síntomas de la exposición al monóxido de carbono (dolor de cabeza, náuseas, irritación ocular, debilidad y mareos). Los motores de las embarcaciones producen monóxido de carbono, y una ventilación deficiente o un mantenimiento inadecuado del equipo pueden provocar la exposición tanto de los pasajeros como de usted mismo. Utilice detectores de monóxido de carbono y manténgase alejado de la plataforma de baño mientras el motor esté en marcha.
Presta atención a la meteorología: consulta la previsión meteorológica local antes de salir. Las cadenas de televisión y emisoras de radio locales ofrecen la información meteorológica más actualizada y también hay muchas aplicaciones útiles que puedes utilizar en tu móvil. Si el viento arreciara y provocara aguas turbulentas, las nubes se oscurecieran o la temperatura bajara repentinamente, todas estas son señales claras de que debes salir del agua o mantenerte fuera de ella. Nunca salgas a navegar durante una tormenta eléctrica en curso.
Las recomendaciones anteriores son muy útiles, pero una de las cosas más importantes que puedes hacer es aplicar el sentido común. Cuando navegas, no solo pones en juego tu propia vida, sino también la de los pasajeros de tu embarcación y la de todos los demás navegantes que te rodean. Sé prudente y hagamos que todos lleguen a casa sanos y salvos.
Si tú o algún miembro de tu familia tenéis alguna duda sobre una lesión sufrida en un accidente náutico, no dudéis enponeros en contacto conuno de nuestros abogados. Estamos a vuestra disposición para responder a cualquier pregunta que podáis tener.