Cómo pueden influir las redes sociales en tu caso de lesiones personales

El impacto de las redes sociales en los casos de lesiones personales

La sociedad moderna depende hoy más de la tecnología que nunca antes. Si eres como la mayoría de la gente, sueles publicar regularmente en las redes sociales lo que estás haciendo, dónde estás y cómo te sientes. Los perfiles de Twitter, Instagram, Facebook y otras plataformas populares también muestran tus actualizaciones de estado, fotos, opiniones y experiencias. Es una forma estupenda de mantener el contacto con familiares y amigos, pero, en algunas situaciones, puede que no resulte ser la experiencia social y divertida que esperabas.

La verdad es que utilizar las redes sociales tras un accidente puede tener, de hecho, un efecto negativo si tienes un caso de lesiones personales entre manos y estás intentando obtener una indemnización económica por las pérdidas sufridas. Los tribunales se han dado cuenta ya de la influencia que pueden tener las publicaciones en las redes sociales y, por ello, estas pueden afectar a tu reclamación por daños personales. En algunos casos, las publicaciones relevantes —e incluso aquellas que parezcan irrelevantes— que hayas realizado pueden utilizarse en tu contra como prueba para refutar tu reclamación.

Hasta hace poco, no era habitual que los abogados solicitaran acceso a cuentas de redes sociales o pidieran copias de los datos de tus dispositivos electrónicos, como teléfonos inteligentes, tabletas y relojes inteligentes. Sin embargo, esto se ha convertido ahora en una práctica habitual.

Si presentas una reclamación al seguro o interpones una demanda civil, debes dar por hecho que las compañías de seguros, sus abogados y/o investigadores privados están siguiendo de cerca tu actividad en las redes sociales.

Como norma general, debes evitar publicar cualquier cosa relacionada con tu caso de lesiones personales en las redes sociales. Para ser más concretos, no debes publicar:

  • Cualquier conversación entre tú y tu abogado
  • Información relacionada con tu diagnóstico o tratamiento médico
  • Cualquier sentimiento de frustración que tengas hacia la otra parte o hacia una compañía de seguros
  • Comunicaciones telefónicas o por correo electrónico con cualquier otra persona implicada en el caso
  • Fotos de las lesiones que has sufrido
  • Fotografías de tus actividades cotidianas tras un accidente, incluidas las de vacaciones o viajes

Lo más prudente es mantener un «silencio digital» mientras dure el proceso, ya que incluso las publicaciones con buenas intenciones pueden malinterpretarse.

Limitar las publicaciones, los check-ins y las fotos en general

Si alegas que has sufrido lesiones graves que te limitan, las fotos en las que apareces practicando deporte o haciendo senderismo pueden generar serias dudas sobre si realmente estás lesionado. Sin embargo, hay publicaciones incluso inofensivas que pueden utilizarse en tu contra ante los tribunales durante tu caso por daños personales. Si sueles hacer «check-in» en fiestas, restaurantes y otros tipos de eventos con tus amigos, esto puede generar dudas sobre los daños y perjuicios, incluida cualquier pérdida de disfrute de la vida, angustia emocional o dolor y sufrimiento, ya que dará la impresión de que llevas una vida normal. Además, asegúrate de que tus amigos tampoco te etiqueten en los «check-in» ni en las fotos. Aunque no compartas actualizaciones de forma activa, es posible que otras personas te incluyan en sus publicaciones, lo cual puede ser descubierto y utilizado en tu contra.

Evita las nuevas solicitudes de amigos o seguidores

En algunas situaciones, una compañía de seguros u otra parte implicada en un caso de lesiones personales puede hacer que alguien te envíe una solicitud para conectarse con una o varias de tus cuentas en redes sociales. Esto suele hacerse para tener un acceso más fácil a lo que publicas, incluida la información y las fotos. No aceptes ningún tipo de solicitud nueva en las redes sociales a menos que conozcas muy bien a la persona que te la ha enviado.

Una vez más, lo más recomendable es dar por hecho que las compañías de seguros, sus abogados y/o los investigadores privados están supervisando activamente tu actividad en las redes sociales.

Cómo se utilizan las redes sociales en los tribunales

Las últimas tendencias jurídicas muestran que las publicaciones en redes sociales se utilizan cada vez con más frecuencia en los casos de daños personales. Los abogados revisan ahora de forma habitual el historial de la parte contraria en las redes sociales, en busca de cualquier elemento que pueda debilitar una demanda. Por ejemplo, en un caso, un demandante alegó lesiones incapacitantes tras un accidente, pero unas publicaciones en las que aparecía participando en actividades físicas socavaron su demanda y, en última instancia, provocaron su desestimación.