Las lesiones cerebrales en el fútbol son un problema, pero no solo en este deporte

En resumen: Monsees & Mayer – Lesiones personales – Lesiones cerebrales en deportes de contacto

 Monsees & Mayer explica que las lesiones cerebrales no se limitan al fútbol americano: los deportistas de todos los niveles y de todas las disciplinas sufren conmociones cerebrales y daños neurológicos a largo plazo. Apoyamos a los deportistas lesionados, ayudándoles a acceder a la atención médica, a exigir responsabilidades y a obtener justicia tras sufrir lesiones deportivas que les cambian la vida.

Las lesiones cerebrales son graves y cambian la vida de las personas. Las lesiones cerebrales traumáticas pueden provocar daños físicos que afecten al desarrollo, la memoria, el habla y muchos otros sistemas y funciones del organismo. En muchos casos, el daño va más allá de los síntomas físicos y se traduce en cambios de comportamiento que alteran la esencia misma de la persona.

 

La encefalopatía traumática crónica (CTE) está provocada por traumatismos craneales graves o repetidos. Una serie de sucesos terribles, sobre todo suicidios, en los que se vieron implicados jugadores de fútbol americano profesional, llamaron la atención sobre la CTE. Tras diversos estudios de investigación y un juicio que tuvo gran repercusión mediática, gran parte de la atención sigue centrada en la seguridad en el fútbol americano, pero ¿no deberíamos ampliar el alcance del debate?

 

No hay duda de quela ETC es un problema en el fútbol americano. Los familiares de los deportistas fallecidos de la Liga Nacional de Fútbol Americano donaron los cerebros de sus seres queridos —91 en total— para su investigación. De ellos, 87 dieron positivo en las pruebas de ETC. De los 165 jugadores de fútbol americano, desde la edad de instituto en adelante, 131 dieron positivo.

 

¿Y qué hay del resto de deportes? El Instituto de Medicina y el Consejo Nacional de Investigación señalaron en un informe de 2012 que el fútbol americano presentaba la tasa más alta de conmociones cerebrales entre los deportistas de secundaria. El estudio abarcó otros deportes y reveló que el hockey, el fútbol y el lacrosse también presentaban problemas.

 

La Academia Americana de Pediatría se ha pronunciado sobre la cuestión del deporte en general, señalando datos que indican que las conmociones cerebrales deportivas acumuladas aumentan en un 39 % el riesgo de sufrir una lesión cerebral grave que pueda provocar una discapacidad neurológica permanente.

 

¿Y qué hay de las situaciones que no tienen nada que ver con el deporte? Un traumatismo craneal es un traumatismo craneal. Aunque las tasas de incidencia puedan ser más elevadas en el ámbito deportivo —y en algunos deportes más que en otros—, la ETC no elige a sus víctimas en función de si practican o no deportes de contacto.

 

Tanto los militares como las personas diagnosticadas con trastornos convulsivos y las víctimas de violencia doméstica presentaban altas tasas de traumatismos craneales repetitivos. Mantente alerta y, si tú o tu hijo sufrís algún traumatismo cerebral, acude al médico y toma las precauciones necesarias. Si crees que el traumatismo se debe a la negligencia de otra persona, tienes derecho a consultar con un abogado sobre la posibilidad de presentar una demanda por daños personales.